
Anoche fui yo la que pudo experimentar la saña, mala intención y falta de respeto en una justicia que liberaba a este hombre y su equipo de la difamación y persecuciones a las que se han visto sometidos. Cuando lo veía reir, a M.Ángel Rodriguez, en medio de esta dolorosa polémica sentía una repugnancia muy cercana a la que debió sentir Millás. Hay que estar en buena forma física y psíquica para enfrentarte a esta gentuza.
Y esta mañana me veo con el regalo de una página, Que me atienda Montes, que difundiré todo lo que pueda. Y ni siquiera a Miguel Ángel Rodriguez y a toda la derecha que quiso tirar por los suelos la labor de estos profesionales, y sigue erre que erre, les deseo que puedan verse suplicar a un médico, ayúdelo, ayúdeme por favor. Claro que en ésas no se verán. Y bien que lo saben.
Por cierto, muy selectivo y olvidadizo Jordi González en las declaraciones de Aguirre.
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