domingo, 7 de mayo de 2017

La memoria y el perdón. Amelia Valcárcel


La memoria y el perdón es el último libro de Amelia Valcárcel. Recuerdo haber comentado con unas amigas que últimamente pensaba mucho en el perdón ¿Quién no ha dicho alguna vez "perdóname"? No hace mucho solicité un perdón que me fue concedido. Otras veces he sido yo la que ha recibido esa demanda y he podido comprobar que a veces la ofensa recibida se disuelve como un azucarillo en agua, sin necesidad de concretar la solicitud, pero otras no. No depende de nuestra voluntad. Y eso es terrible, o humillante, o tal vez requiere la aceptación de nuestra condición, de nuestros límites.
Una ofensa la concibo como un dardo que afecta a zonas vitales o superficiales. Y a veces el perdón tiene un aliado: el olvido. Pero entonces, ¿estamos perdonando?

Amelia Valcárcel se pregunta si es posible, si sirve para algo, quién puede hacerlo... Y yo encuentro multitud de matices en base a mi experiencia.

Reconozco que compré el libro enseguida pensando que el tratamiento del perdón sería personal, pero era colectivo. Aunque la colectividad está conformada por personas, por lo que son traspasables las reflexiones de uno a otro plano.

También juega un papel importante la intencionalidad de la persona que te haya ofendido o a la que hayas ofendido, aunque eso ya es subjetivo. 

¿Cómo podría perdonar Primo Lévi la serie de crueldades inimaginables descritas en su libro Si esto es un hombre?, nos recuerda Amelia Valcárcel. "Abandonad toda esperanza", olvida lo que has sido y esperado, aunque esto desemboca directamente en la muerte. Primo Levi acabó tirándose por el hueco de una escalera.

¡No esperéis ya más ver el cielo!
Aquí vengo a llevaros a la otra orilla
a las tinieblas eternas, al calor y al hielo

La Divina comedia. El Infierno. Parte III



jueves, 4 de mayo de 2017

El arte de perder


El arte de perder no cuesta tanto
irlo aprendiendo (insisten las cosas
hasta tal punto en perderse, que el llanto

por ellas dura poco). Y el espanto
por perder algo cada día, rosas
que se deshojan, horas, llaves, cuanto

pueda ocurrírsele a una, no es tanto...
.....
                               Elizabeth Bishop


Buscando información sobre Elizabeth Bishop, encuentro con que en 1951 parte en un carguero desde Nueva York con el deseo de dar la vuelta al mundo. Al expatriarse anhela soltar lastre, zafarse de un pesado fardo lleno de episodios que amenaza con truncar su carrera y su vida.

El arte de perder no cuesta tanto. He perdido y ganado a lo largo de mi vida, como casi todo el mundo. Y pensándolo bien nada se crea ni se destruye, todo se transforma. El espacio perdido por mí ha sido ganado por otras.

....Es obvio 
que el arte de perder no cuesta tanto 
adquirirlo
aunque por momentos parezca que
(¡escríbelo!) si es un desastre.


lunes, 1 de mayo de 2017

1º de mayo. Manifiesto del Partido Feminista de España



Suscribo el Manifiesto del Partido Feminista de España. Reconozco que me duele este día por lo que fue, por las conquistas que debemos a las personas que nos precedieron y por lo mucho que estamos perdiendo día a día.
Gracias a Lidia Falcón por estar, recordar, reivindicar...

MANIFIESTO 1 DE MAYO DE 2017


         En este 1º de mayo en que rendimos homenaje a los mártires de Chicago ejecutados en 1886 por reclamar justicia social y derechos laborales, y ante la cada vez mayor explotación de las clases trabajadoras, el Partido Feminista de España tiene que remarcar que las mujeres son las mayores perdedoras en estos momentos de crisis. Las diferencias salariales se mantienen como hace más de dos siglos, con un media del 30% inferior para las mujeres. Estas ocupan los puestos peor cualificados, con contratos eventuales, precarios, sin seguridad. El trabajo a tiempo parcial es femenino, como hace más de medio siglo, pero con el empeoramiento de sus condiciones, de tal modo que incluso a las empleadas sin cualificación, como las limpiadoras de hotel, se las obliga a convertirse en autónomas y deben sufragar sus impuestos y las cuotas de la seguridad social. Las cargas de la maternidad recaen exclusivamente sobre ellas, sin ayudas sociales ni una reorganización del trabajo doméstico que les permita afianzarse en su profesión, así como deben hacerse cargo del cuidado de los enfermos, los discapacitados y los mayores, sustituyendo los servicios que debería prestar el Estado.
         En estos momentos de luchas de los trabajadores, es imprescindible  reclamar al Movimiento Sindical que sitúe en el primer puesto de sus reivindicaciones la igualdad salarial entre los hombres y las mujeres para cualquier empleo, la creación de la red de jardines de infancia, trabajadoras sociales, geriátricos, centros culturales, imprescindibles para que las mujeres puedan permanecer en el mercado de trabajo sin ser penalizadas por su condición, y así mismo, actuar con decisión y contundencia contra el acoso sexual en el puesto de trabajo y las marginaciones sexistas que padecen las empleadas.
         Y sobre todo, como una obligación moral ineludible, el Movimiento Sindical, debe pronunciarse, y actuar eficazmente, contra la violencia machista que está masacrando a nuestras mujeres, con la macabra  contabilidad de 102 asesinadas el año 2016, y 29 en los tres primeros meses de 2017. Además de las maltratadas que suman más de dos millones y un número de varios miles de violadas.
         Estas son las principales causas en las que todos, hombres y mujeres, debemos estar implicados si queremos ser dignos de mantener el legado de aquellos héroes que un 1 de mayo de hace 130 años dieron su vida por construir una sociedad más justa.
                   29 ABRIL 2017

         PARTIDO FEMINISTA DE ESPAÑA     

sábado, 29 de abril de 2017

Incendios



Todavía conmocionada por una obra que me atrapó desde la primera escena. No desvelaré la trama, trama que ya conocía por haber visto la película, pero que la obra superó en verdad, belleza, manifestación y gestión de emociones, interpretación, montaje. Todos los personajes eran reales, creíbles, auténticos, porque en cierto modo todos podrían ser yo. Ahí supongo que está el meollo de una obra que trasciende lo de fuera, su propia historia para meterse dentro de ti, hasta lo más hondo.


"Aprende a leer, a escribir, a hablar, a pensar, y luego escribe mi nombre en mi lápida". Porque no somos personas si no podemos interpretar el mundo, si carecemos de herramientas para reconocernos, para saber quiénes somos y saber cómo podemos transformar nuestra realidad.


La búsqueda de la verdad, de la nuestra, de nuestra historia, de nuestra memoria. El dolor terrible que puede abrasarlo todo y llevarnos con él. Todo arde y todo se regenera, pero la regeneración se da tras la aniquilación, la pérdida de nuestra virginidad histórica, un conflicto que puede arrasarte o vivificarte.


Y por último la reconversión del dolor, el triunfo de la dignidad, el arrepentimiento aceptado e integrado en esta amalgama de seres que componemos nuestra pequeña o gran familia, nuestra pequeña o gran historia. Decía Simone Weil que el mal es la masa y el bien la levadura, que el ser más perverso sobre la tierra contiene la semilla del bien porque reacciona si se le infringe un mal. Todo era casi perfecto hasta que se integra el último personaje bajo ese "improvisado" salvalluvias. Entonces me desarmé. Era el final: llorar y aplaudir, llorar y aplaudir, llorar y aplaudir y una gratitud inmensa a Mario Gas por dirigir esta obra como lo ha hecho, a los actores y actrices sublime Nuria Espert- por un trabajo que excede al trabajo y a mis queridas Catxi y Vicenta por avisarme, animarme, sacarme la entrada y haberme conducido hacia esta maravilla.

Una obra que nos hace mejores personas, sin lugar a dudas.

miércoles, 26 de abril de 2017

Adicciones


Según la Organización Mundial de la Salud la adicción es una enfermedad física o emocional que consiste en una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación causada principalmente por la satisfacción que ésta causa a la persona.

Llevo varios días pensando en las adicciones y en lo sencillo que es caer en ellas. De una adicción sólo nos puede salvar la razón junto a la determinación inquebrantable de recuperar tu libertad, o al menos el control sobre tu vida.

Con la razón vemos si esa adicción nos hace daño en nuestro equilibrio, en nuestro día a día. Tal vez sea placentera, pero si no puedes dormir, si no te concentras en lo que necesitas hacer o tu pensamiento vuela hacia la sustancia, persona, lugar o cosa, hay que romper, quebrar, arrancar de raíz. Sin concesiones. Y es entonces cuando necesitamos la determinación, el "No es No", el perder para ganar, el sufrir para ser más felices después, más autónomas, más libres.

Cuando miré de soledad vestida
la senda que el destino me trazó
sentí en un punto aniquilar mi vida
                          Rosalía de Castro






domingo, 23 de abril de 2017

Puentes, no muros. Por una Europa Alternativa.



Ha sido un fin de semana intenso, pero he de reconocer que coronado por un acto que necesitaba íntimamente desde hace tiempo. Porque desde hace tiempo reconozco que son demasiados discursos teóricos y eso nos lleva a relegar lo urgente. Y lo urgente es hacerle frente a un sistema criminal, corrupto instalado en unas democracias pervertidas con unos gobiernos cómplices o convencidos de que no se puede modificar el "estado de la cuestión". Ver la prensa es frustrante, Tras cada noticia, foto denuncia, escándalo manifiesto me quedo con un ¿y...? Y tras ese interrogante estoy pidiendo, necesitando alternativas, maneras de resistir, de hacer frente, de ser capaces de poner la mirada en el sitio exacto.
Y ese acto tuvo lugar ayer, con una conferencia europea que, impulsada por Podemos, que bajo el título de Puentes, no muros, pretende buscar alternativas a la austeridad y la xenofobia en todas sus formas.
El que se hablara del hambre, de la pobreza en todos los países de la tierra, de la responsabilidad de una élites deshumanizadas, de que "necesitamos un movimiento transnacional de solidaridad" (Winni Wong EE UU); que se reflexionara sobre cómo el fascismo está aumentando en Europa por unas "campañas venenosas que no se habían dado desde la Segunda Guerra Mundial" (Owen Jones- Reino Unido-) me hacía sentir esperanzada y ya sabemos que La esperanza es poder. No hay tiempo, es un 1% frente al 99% y está ganando ese 1%.

Se trata de impulsar una Internacional Democrática para conseguir una Europa que:

  1. Cuestione y desobedezca los Tratados que imponen austeridad social.
  2. Apueste por un nuevo marco político y normativo que ponga los derechos, la justicia social, el planeta y a quienes lo habitan en el centro de la actividad económica.
  3. Despliegue políticas favorables al mundo del trabajo, remunerado o no, los derechos sociales y los servicios públicos universales y democráticos.
  4. Instaure un sistema fiscal progresivo y redistributivo que acabe con los paraisos fiscales dentro y fuera de Europa.
  5. Audite las deudas públicas y legítimas y reconduzca las inversiones militares y securitarias a programas sociales y sostenibles que pongan bases de un nuevo modelo productivo.
  6. Construya instituciones supranacionales plenamente democráticas y participadas, garantice el reconocimiento y la soberanía de los pueblos e impulse políticas de convergencia reales en favor de las regiones y sujetos sociales actualmente subordinados.
  7. Dé un giro de 180 grados a la acción exterior europea poniendo la paz, la justicia social y climática y los Derechos Humanos en el centro y no los intereses comerciales y empresariales de una minoría privilegiada.
  8. Actúe sobre las causas que provocan las emigraciones forzadas y garantice el derecho universal a migrar y la libre circulación de personas independientemente de su origen.
  9. Combata la islamofobia, LGTBIfobia, misoginia, xenofobia y cualquier otra forma de autoritarismo y discriminación en sus vertientes institucional, social o política.
Estoy convencida de que éste es el discurso, un discurso en el que creo.


lunes, 17 de abril de 2017

De los grupos de wasshap, listas de correos, redes sociales.






Intento iniciar esta entrada con un poco de humor, porque, la verdad, a veces cuesta mantener un tono.
Empecé a participar en listas de correo hace casi 20 años. Recuerdo que me invitó Isabel Cañelles, directora entonces de la Escuela de Escritores. Éramos entre 400 y 500 personas, a veces llegamos a rozar los 600, incluso a pasarlos, aunque realmente activas éramos entre treinta y cuarenta personas. Recuerdo que me agobiaba ver tantos mensajes, por regla general eran textos, o referencias a libros, algunos juegos literarios. Yo quería estar atenta a todo, responder a todo hasta que el agobio llegó a tal límite que le dije a Isabel: no puedo, no puedo seguir. Y el asunto era no puedo seguirlo todo. Entonces Isabel me dijo que una lista de correo había que concebirla como una bar abierto permanentemente. A veces ibas cada día, otras cada mes, a veces había mucha gente y saludabas a una persona; otras te sentabas sola y mirabas. Y eso hice, eso me sirvió. A partir de ahí participaba cuando me apetecía, enviaba algo, leía o pasaba temporadas en silencio.

Cuando fundamos la asociación creé una lista de correo y al día de hoy sigue, aunque casi no entra nadie. Los wasshaps se lo han comido todo. Esa inmediatez y encima a través de un teléfono que llevas siempre encima te hace ser dependiente si no aprendes a pasar, a no leer lo que no te interesa, a dejar pasar. Si hay personas que quieren debatir, que lo hagan. A veces oigo decir que entonces las cosas importantes pasan desapercibidas. Y yo me pregunto: ¿qué es lo importante? Porque lo que es importante para ti, no lo es para otras personas. No creo que sea tan difícil dejar fluir lo que cada una sienta. 
Claro, ahora el asunto es que se agotan las baterías...