martes, 13 de marzo de 2018

De feminismo


Llevo doce años trabajando, formándome y viviendo el feminismo. No puedo separar mi vida del feminismo. No sé si es o no un deber ético; yo lo vivo como una necesidad. Tengo un sentimiento de gratitud hacia las grandes mujeres que he leído y conocido. Porque ellas me hicieron mejor persona, o eso creo. He leído con pasión, subrayado... Me he emocionado y he compartido y comparto en un bar, en redes, en comidas con mi familia... Soy apasionada y soy feminista.

Marcela Lagarde, Kate Millet, Mery Wollnstoncraft, Amelia Valcárcel, Nuria Varela, Ana de Miguel, Isabel Franc, Betty Friedan, Victoria Sendón de León, Yayo Herrero, Beatriz Gimeno, Elena Simón, Victoria Camps, Alicia Puleo, Cristine de Pizán, Olympia de Gouges, Flora Tristán, Lidia Falcón, Simone de Beauvoir, Silvia Federici, Despentes, Laura Freixas, Judith Butler -sí, también-...

Ya veis que salen sin orden, tal vez sea el sentido de la urgencia.

Me dejaré títulos, autoras. Son libros que tengo en casa, perfectamente localizados y que me sostienen, me aseguran, me recuerdan que "soy mujer y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea" - (A. Pizarnik)

He trabajado en un espacio muchos años del que me he visto expulsada. Me ha dado grandes satisfacciones y últimamente bastantes decepciones. No voy a hablar de culpas. Ni sirve ni interesa. Pero sí del hecho de que sigo viva y no voy a deshacerme en la nada.

Nos amparamos en otra asociación. Porque no soy sola; soy también los otros y las otras, como cualquiera. Decidimos trabajar a nivel comarcal y ahí estamos, en nuestra comarca de la que forma parte Orihuela. Por eso nuestro derecho a ser también en Orihuela. Y no tenemos ánimo de separar, pero si vamos a ejercer el derecho a ser en cualquier lugar. 

Somos Mujeres por Mujeres Jacarilla 2012. Trabajamos a nivel comarcal y hay mucho por hacer. 
Y ahí andamos.








viernes, 16 de febrero de 2018

Vemos lo que somos



Decía Pessoa, cuya exposición en el Reina Sofía esperamos ver el domingo, que no vemos lo que vemos, vemos lo que somos. Por eso creo que en este viaje que hoy emprendemos veremos mucho. Porque mucho ha sido lo investigado, aprendido, intercambiado y disfrutado.

En Madrid haremos un recorrido partiendo de La Casa de las Siete Chimeneas, sede de la fundación del Lyceum y pasaremos por lugares emblemáticos relacionados con las mujeres trabajadas de la mano de Experimenta Madrid. Por la tarde asistiremos a la representación de Beatriz Galindo -alias de Isabel Oyarzábal- para terminar el domingo en el Reina Sofía donde haremos la visita con mirada de género organizada por Jane. Hay cuadros de mujeres inmensas completamente desconocidas

El viaje ya lo llevamos dentro. La concreción será un trámite.

Este dibujo de Maria Marta Guzzeti me ha parecido ilustrativo.  Maria Marta caminó con nosotras en nuestros comienzos y ahora, de manera recurrente, pienso en lo que fue y lo que es, en lo vivido y lo sufrido y en la necesidad de emprender vuelo.

Tres palabras- tres clavos
sujetándose al cuerpos
tres alas en mi alma
sosteniéndome el vuelo

El día se hizo luz
cuando rompí el silencio.
Después... Tú ya lo sabes
Resucité hacia dentro

Fui distinta y la misma.
Me despojé en secreto
y me quedé sin mí
por llenarme de cieno

Tres palabras; tres clavos
para quietar mi cuerpo
y despertar mi alma

Tres flechas en lo eterno
Tres dones de Tu amor
Tres rosas en mi cieno.

Ernestina de Champourcín

 Es trabajo en común, apoyo mutuo, ánimo, aceptación de errores...La sororidad es esto.

domingo, 4 de febrero de 2018

De regreso a casa



Buenos días a la buena gente. Regreso de un viaje diferente, no tan largo, difícil y escabroso como el anterior. Y regreso con ganas de dar a la risa y a la alegría el espacio que merecen.
Recuperamos el ritmo y seguimos.

jueves, 11 de enero de 2018

Mi ración de alegría en 2018



Recordaré el 2017 como el año en que a punto estuve de perder mi alegría. Esa con la que me despierto, con la que convivo y que creo transmitir.

Estuve a punto, pero reaccioné a tiempo. No sin ayuda, claro. Las maledicencias, mentiras, inacciones y manipulaciones me enviaron a un lugar lúgubre en el que no veía salida fuera de la contienda diaria.

Ahora que cada cual escriba o interprete la historia. Yo ya lo hice.

Continúo trabajando por el feminismo, algo que me mueve y da sentido a mis días. Albergo la ilusión de las pequeñas cosas ¡Qué feliz me hizo ese sombrero pensando en la posible intérprete de Maruja Mallo. Y ni os cuento las latas de sardinas del 26, año de la fundación del Lyceum. Ningún tesoro hubiese sacado más risas a unas latas. Convivía con mis compañeras, todo me recordaba algo amable y me considero afortunada por estar de nuevo contribuyendo a hacer feminismo y a hacernos felices - no sabría decir qué va antes que qué-.


Hago referencia a Carmen Martín Gaite por varios motivos. Uno de ellos es su hermoso poema "Mi ración de alegría": Defiendo la alegría/ la precaria, amenazada/ difícil alegría... El otro por ser una de las mujeres que más empeño puso en rescatar a las mujeres del Lyceum Club Femenino, por haber descubierto a Elena Fortún, por el estupendo prólogo que incorpora a "Celia, lo que dice" y por habernos llevado, junto a Nuria Varela, a trabajar, conocer y reconocer la labor de muchas de estas mujeres en nuestro flamante libro "Generación del 26", una parte tan solo de lo que será la exposición que preparamos.

Y porque una vez recuperada mi ración de alegría vive en mí Carmen Martín Gaite y eso me aporta una mayor riqueza.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Vida y obra de Elena Fortún



Una mañana del 24 de diciembre estupenda. He acabado Celia, lo que dice y he conocido a Elena Fortún. Ahora sí. Ahora puedo hacerme una idea de quién era Encarnación Aragoneses Urquijo. 

Una compañera ha trabajado su biografía. Supongo que sabía de ella más que yo, pues yo tan solo había leído Oculto sendero. Pero la vida no nos dice apenas nada, nos dice la obra. Y pensaba que eso puede aplicarse a cualquier persona.


Porque es en la obra donde se nos conoce. Y tras leer tan solo una, creo estar en condiciones de afirmar que Elena Fortún no tuvo una vida tan triste como creía. Su vida está sostenida por un poder de creación que deduzco sería muy grato para ella. Tal vez no pudo vivir esa "vida plena" a la que muchas veces aludimos, pero crear un personaje como Celia, que anda suelta y se cuela en nuestras vidas porque soy/somos ella, ha de ser como quien tiene una perla -llámese don- que no puede compararse a casi nada. 

Hace poco aludía a su pesimismo o desesperanza en sus cartas a Carmen Laforet, pero ese estado de despedida no puede invalidar el todo que construye una vida.

Creo que fue María Lejárraga la que la convenció de que dejara lo de la representación de las máquinas Electrolux y se dedicara a escribir. Que las diosas bendigan a María Lejárraga por enseñarle el camino y a Elena Fortún por verlo.

Tendría carencias, es innegable, pero fuertemente compensadas por el poder de la creación.

Antes podía decir que conocía la vida, con limitaciones, de Elena Fortún; ahora puedo afirmar que conozco y amo a Elena Fortún.

Celia no nació para rescatar a Elena; Celia fue creada por Elena para rescatarnos a cada una de nosotras.

Deseando regresar.



miércoles, 6 de diciembre de 2017

Autoras inciertas




Leo este libro de Nuria Capdevilla-Argüelles, y regreso varias veces a una de sus dedicatorias. Dice así: 

"A Elena Fortún le gustaba sentarse en la Plaza de Santa Ana en Madrid. Le parecía un lugar mágico en el centro de una ciudad maravillosa.
Cuánta razón tenía... Cuánto me acompañas..."

Una y otra vez me repetía: "cuánto me acompañas..." Y es que nunca me han dejado las personas que han sido y no son; y sí son. Son porque tengo la voluntad, el deseo de que entren en mí; o tal vez entran en mí por sí solas, por una especie de corriente invisible que permite la transmisión en unos casos y provoca la desconexión en otros.

Nuria Capdevilla es una autoridad, pero no solo en cuanto al conocimiento, sino en cuanto al sentimiento, la emoción. Conjuga magistralmente, para mi gusto, ambas cosas en este libro, y deja un poso de proximidad, de verdad, que conmueve y te acerca a ella. Con el respeto que inspira una autoridad y la cercanía que inspira a la vez alguien con quien conectas en modos o maneras de decir.

Regreso a este blog muchas veces porque no puedo seguir leyendo sin un reconocimiento de la deuda contraída. En ese "cuánto me acompañas" habitan tantos nombres, tantos... que es un gozo experimentar el abrazo invisible que se produce con muchos de ellos.

Nuria Capdevilla- Argüelles, Victorina Durán, Elena Fortún, Isabel Oyarzábal, Carmen Baroja, María Goyri, Matilde Huici, Victoria Kent, Zenobia...

Mi querido Jaime...

Cuánto me acompañáis...


                                                                       "Solo la verdad es moral; la mentira es inmoral" (Victorina Durán)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

De la Generación del 26



Llega un momento en el que una no sabe donde termina su ser individual y empieza su ser social.
"En mi hambre mando yo" contesta un jornalero andaluz al cacique que va a pedirle el voto. "En mi hambre mando yo" escribe Isabel Oyarzábal Smith en forma de novela. Y en mis ritmos, mis tiempos y mis anhelos mando yo.

Trabajamos a la Generación del 26 siguiendo la propuesta de denominación de Laura Freixas y que nos parece de lo más atinada. La pasión de cada una por la mujer elegida la transmite sin pretenderlo incluso. La última vez que nos vimos yo no pude ni hablar de la mía. Era tal el gozo de la comunicación, el entusiasmo, que no me atrevía a moverme para no romper nada. Sabía que todo esto era posible. Por eso no podía quedarme en un espacio donde ni siquiera podía plantear si "escribimos o no una carta a la prensa". "Es así" como diría Victorina Durán. Por eso el uso de otros espacios, la calle incluso. El mundo es tan inmenso...

Coordinar es trabajoso, sí, pero yo estoy íntimamente agradecida a las compañeras que han confiado en que podría hacerlo. Ahora me nutro de todas, de sus estilos, sus maneras de decir... Me resuenan frases enteras asociadas a rostros, sonrisas... Todo es amable. Y el dolor va cediendo.

Algunas personas quedaron atrás para siempre. Me sobran los motivos. Pero otras, estén donde estén, las llevo muy adentro. Y a alguna especialmente por alzar su voz cuando alrededor sólo había silencio.

Puede la ilusión a la decepción. Es así.