miércoles, 19 de julio de 2017

De Mª Teresa León y José Luis Ferris




Creía conocer bastante bien la vida de Mª Teresa León y cuántos errores y no pequeños contenía. Mientras daba con alguna de esas malinterpretaciones pensaba en mi vida, en la vida de las otras personas. Creemos conocerlas, creen conocernos y no es cierto. Por eso agradezco a JL Ferris que haya puesto ese empeño y dedicación en poner las palabras justas contra el olvido.

Dentro del activismo político de los dos, justo es reconocer que vivieron una situación de privilegio. La clase política se protege, eran brillantes intelectuales de izquierdas, del Partido Comunista, y siempre tenían unas manos tendidas donde quiera que fuesen. Les avalaba su compromiso, sí, pero para otros ese aval no fue suficiente. Y hablo de Miguel Hernández. Tal vez "él se lo buscó" como dijo su padre el día que venían sus amigos de su entierro; tal vez se lo buscó por tener el descaro de enfrentarse a todo un grupo, concienciado, sí, pero celebrando fiestas mientras otros morían o veían morir a compañeros en el frente. "Aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta". Y esa fue su sentencia. No la bofetada de Mª Teresa, sino el olvido al dejarlo solo al marcharse y el olvido al elaborar una lista de compañeros que debían tener protección en la embajada chilena a cuyo frente estaba  Carlos Morla Lynch.

Otra cosa que ha regresado a mí con una virulencia intensa ha sido el recordar el comportamiento de Pablo Neruda con respecto a su hija Malva Marina nacida con hidrocefalia y rechazada por el poeta en cuanto es consciente del problema. La define como "un ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos" ¿Cómo se puede salvar la vida a miles de republicanos, componer versos que ya son inmortales y rechazar así a un ser carne de tu carne? Ni siquiera la manutención, nada. Esto es una incógnita para mí. No puedo comprenderlo.

Y por último el gran Alberti, Rafael, su querido Rafael, que se dejó querer y la quiso, pero él siempre cometa y ella cola, el "feminismo de consentimiento" que diríamos ahora. Cuando enfermó, la abandonó también, era demasiado doloroso para él. Como diría B. Gimeno: qué piel tan fina.

De su producción sabemos menos de lo que deberíamos. Por ser mujer. Era buena prosista, creativa, trabajadora, multifacética -teatro, novela, cuentos, adaptaciones para el cine, radio..-

Nos dice Ferris que cuando finalmente y entre muchos convencieron a Alberti para que fuese a verla, perdida toda, perdida ella, Mª Teresa, soy yo, Rafael, ¿no me conoces...? Entonces Mª Teresa León Goyri le propinó una tremenda bofetada.




miércoles, 5 de julio de 2017

De feminismo




La vida del otro, la vida que no es nuestra, es también nuestra vida porque, sea cual fuere el sentido de nuestra vida, este se deriva  precisamente de esa sociabilidad, de ese ser que ya existe, y depende desde el principio de un mundo de otros, formado por y en un mundo social.
Cuerpos aliados y lucha política (Judith Butler)

Esta reflexión de J. Butler la he encontrado a lo largo de mi vida en muy diversas formas y por gentes muy diversas y siempre me ha conmovido. Somos también los otros y las otras. No somos nada si no somos con los otros. La interrelación es un hecho. Y el bien o el mal que hacemos o recibimos dependiendo del lugar donde estamos, también lo es.

Llega un momento en el que hay que dejar ir para reubicarte de nuevo. Y aun doliéndote de las interpretaciones ajenas hay que pasar página. Me consta que ese pasar página también tiene distintas significaciones. Yo me quedo con la mía. 

Y en el ejercicio de mi libertad intentaré la construcción de espacios en los que sentirme/sentirnos cómodas.

El feminismo lo llevo muy adentro. Siento el mismo agradecimiento por las que fueron y nos enseñaron con su ejemplo, con sus palabras, como por las que son y defienden honestamente aquello en lo que creen. Desde Cristhine de Pizán hasta Judith Butler, Victoria Sendón, Betty Friedan, Itziar Ziga, Regina de Paulas, Beatriz Gimeno, Amelia Valcárcel.. Y cuando estoy convencida de algo me gusta ver la mirada de otra persona para reafirmarme o para modificar parte de mi discurso. No me gustan los dogmas, y las consignas para las manifestaciones exclusivamente.

Nos dice nuestra querida Marcela Lagarde que nos han hecho creer que la soledad es negativa. La soledad puede definirse como el tiempo, el espacio, el estado donde no hay otros que actúan como intermediarios con nosotras mismas.

El sentimiento de soledad es angustioso y liberador a un tiempo. Hemos perdido una gran batalla porque se nos ha negado la palabra en múltiples ocasiones, se han hurtado debates, propuestas, se nos ha enjuiciado sin escucharnos siquiera. "Nada ni nadie nos alejará de nuestros objetivos" decía alguien. Perfecto, contestaban otras. Y yo pensaba que no hay objetivo mayor, más prioritario que escucharnos las unas a las otras, comprender razones o al menos intentarlo, mirarnos y acompañarnos hasta en la incomprensión. Pues no. Ahora no toca, como en política. Doce horas de activismo en la calle y ni una sola para escuchar a las compañeras. Otra manera de verlo. Otra manera de actuar: exclusión, negación, dogmas. Y este presente es consecuencia de un pasado: ya es tarde. Penosa gestión de un conflicto que se veía venir.

Al menos temporalmente y en mi caso la soledad es completamente necesaria.

Ahora sí que me voy. Felices vacaciones a la buena gente.



sábado, 1 de julio de 2017

El Orgullo por la Diversidad en Orihuela





Su amor no daña. Tu odio sí.

Ayer convocó el Círculo LGTBI de Podemos Orihuela un acto por la diversidad y el Orgullo de ser como somos o quienes somos.
Me alegraba ver a personas que militan en diferentes partidos, pero que se sumaban a una causa que debe estar por encima de todos ellos. Ojalá el año que viene convoquen el resto de partidos y asociaciones por la diversidad, por los derechos de las personas cuyas vidas son más difíciles de vivir a causa del odio que genera lo diferente. Visibilizar para normalizar es imprescindible.

"Yo era un misterio anatómico, una pregunta que quedó sin respuesta" dice el poeta Lee Mokobe.

Doy con este libro "Mujeres libres" y pienso que no soy libre, que estoy perdiendo mi libertad día a día, momento a momento. Callar por estrategia, callar por hartazgo, callar por liberarte de la toxicidad. Y mientras tanto prenden discursos cargados de mentiras, manipulaciones y juicios de valor, juicios de intenciones.

Libertad de pensamiento y libertad de expresión desde el amor. Porque el amor no daña y el odio sí.


lunes, 26 de junio de 2017

EN GRAND CENTRAL STATION ME SENTÉ Y LLORÉ



Conocí este libro a través de Laura Freixas y siempre estará ligado a ella. Porque la lectura es uno de mis mayores placeres, y agradezco referencias a autoras y a algunos autores como uno de los mayores regalos que puedo recibir. La información es poder, dicen por ahí refiriéndose al campo de la política, pero yo lo aplico al ser íntimo, único, que se alimenta de lo que más necesita y crece y se basta en soledad, incluso en soledad acompañada, por el poder de la palabra, en lo que es mi caso.
Cuando lees vas de asombro en asombro: imposible mejorar esto; pues sí, mejora y mejora con tal cantidad de imágenes que pareciese Elizabeth Smart dotada de un fondo sin fondo de palabras que brillan hasta cegarte.

"Durante tiempo fui burlada. El sentido aleteaba por encima de mi cabeza, siempre fuera de mi alcance. Ahora ha anidado en mí. Se ha hincado en el mismísimo centro del blanco. Yo amo, amo, amo...pero él es también todas las cosas: la noche, las mañanas elásticas, las altas flores de Pascua y las hortensias, los limoneros, las palmeras, las frutas y verduras en brillantes hileras, los pájaros en el pimentero, el sol en el estanque."

Elizabeth vivía en Londres cuando un día entró en una librería, abrió un libro de poemas de un tal George Barker y decidió que ése era el hombre de su vida. Lo buscó hasta dar con él, que ya estaba casado, lo cual no fue impedimento para vivir una historia que dejaría varios hijos.
Pero llegó el desamor. Y la página ciento veintisiete la inicia así: En Grand Central Station me senté y lloré. Lo que sigue es indescriptible ¿Por qué el amor y el dolor se aproximan tanto en la belleza de su expresión?

"El dolor era insoportable, pero yo no quería que terminase: era grandioso como una ópera. Iluminaba todo Grand Centra Station como un Día del Juicio Final. Tenía músculos de acero más poderosos que los de Sansón en plena lucha. Podría haberme mostrado el sueño de Dante entero. Sólo con que hubiera conseguido soportarlo.

Hace poco más de un año, en Nueva York, busqué Grand Central Station me senté y lloré. Lo sentía como mi pequeño y agradecido homenaje.

martes, 20 de junio de 2017

Jan y yo


Primero la vi en un semanal de El País y me quedé ahí, pegada, en esa especie de vacío en el que nos instalamos cuando no tenemos referentes. Miraba las fotografías de dos mujeres que podían ser yo dentro de algunos años, pero no eran yo, eran otras. Guardé aquel número en el armario donde guardo mis cosas importantes, mis cosas pendientes de comprender. Si yo os contara lo que guardo ahí…
Luego llegó mi librera feminista con su cartita mensual. Es preciosa –mi librera y sus cartitas-. Me encanta cuando entre una amalgama de libros comentados y escritos por mujeres hace un recuadro y dentro de él centra un título: los chicos también escriben. Y nos comenta siete u ocho obras de escritores con la letra reducida a ocho. “Doce a ocho”, pienso. Ganamos las mujeres, aunque sea en la letra. Es un puntazo mi librera. Me hace reír y sonreír, que las dos cosas son importantes.
Pues eso. Llegó aquella cartita mensual y dentro de ella el comentario sobre un libro: “El enigma”, de Jan Morris. En dicho comentario había rescatado una de las peticiones que Jan, cuando era muy pequeñita, bajo la mesa, mientras oraba, repetía y suplicaba: “y por favor, Señor, permite que sea una niña”.
Corrí hacia el armario donde guardo mis cosas importantes y allí estaba Jan y la que fue su mujer y ahora era su amiga. Descansaban plácidamente en una hamaca del jardín. Me faltaba agilidad en los dedos para pedir el libro, para saber de Jan, para saber qué ocurre dentro de una persona que lo tiene aparentemente todo: oficio bien remunerado, mujer, hijas e hijos, posición social, reconocimiento, respeto…y con todo esto se siente ajena a sí misma, quiere reconocerse y se embarca en busca de una identidad que no coincide con su biología. Dios era silencio, tenía que ser ella la que se ocupara.
Leí con avidez, casi sin descanso y pasé por el calvario, la valentía y la honestidad de Jan. Primero debía explicar a sus hijos, a su mujer; luego vendría su reasignación sexual con visitas médicas, hormonas, operaciones y por último enfrentarse a una sociedad que desprecia lo diferente.
Me di cuenta de la importancia de la palabra para comprender y hacernos comprender y también me di cuenta de que tal vez el mundo era mucho más diverso de lo que me habían contado. Y más hermoso.
Y Jan se hizo mujer, /de pelo largo, / ojos, / nariz y boca de mujer. Dios quedó al margen.
Y cuando terminé el libro, también yo era otra, más despierta, más sensible a lo diferente, al sufrimiento humano.
Pienso que Jan me hizo mejor persona.



jueves, 8 de junio de 2017

De la pobreza



Siempre he admirado a Leonardo Boff. Sólo he leído un libro suyo que me regaló mi hermana: Ecología. Y cada vez que puedo leo su columna semanal. Es estupendo, radical. Empiezo a moverme de sitio en el sentido del término "radical". A veces nos atribuimos etiquetas con demasiado desparpajo; otras incluso con insolencia.
Y entiendo que la raíz de prácticamente todos los males está en la pobreza. Generalmente se debe a la pobreza económica que va ligada, la mayor parte de las veces, a la pobreza intelectual, emocional. 
El desigual reparto de los recursos, la explotación, la expulsión del mercado de trabajo, la propiedad privada y la privatización de lo público es lo que lleva a las personas a sobrevivir como sea, como puedan. Denunciamos los síntomas, y casi siempre desde una situación de superioridad, pero obviamos las causas. Y la causa principal, la causa generadora de la mayor parte de los males no es sino un sistema criminal y corrupto capaz de reconvertir causas sociales y presentarlas como logros propios para maquillar en algo su voracidad.
Acerquémonos a realidades que nos quedan lejos, conozcamos historias, motivaciones, infancias, y entonces exijamos un salario digno, formación y respeto.
 La primera dignidad de las mujeres es el derecho a comer, a tener un techo, y si el Sistema se lo niega deberán procurárselo por los medios que sean. Yo también lo haría.
Leonardo Boff nos habla de la Declaración de la ilegalidad de la pobreza ante la ONU. Y yo me pregunto si servirá de algo. Declaramos la pobreza ilegal ¿y quién iría a la cárcel?
Aquí vemos parte de la oleada de despidos en el mundo ¿Hemos pensado en las tragedias de estas familias una a una?
¿Hemos pensado a qué se verán abocados hombres y mujeres?
Pues eso. Pongamos la mirada en la diana generadora de este desastre y pensemos en un mejor hacer, si es que aún podemos hacer algo.

 El ser que ha sufrido más injusticia de la creación no son las ballenas ni el oso panda de China, sino los pobres del mundo, pues estos se ven condenados a morir antes de tiempo, o los pueblos en extinción como los caiapós y los yanomamis del Brasil entre otros. De ahí el motivo insoslayable de la opción por los pobres.
                                                                                                                          Ecología. L. Boff


domingo, 4 de junio de 2017

Mi primera escuela



Llevo varios días mirando esta fotografía. Así era yo cuando llegué a mi primera escuela. Me gustaba sentarme en las escaleras y recuerdo que en una ocasión un compañero me dijo: apártate, nene. Entré a un aseo y me miré al espejo ¿Era demasiado joven, tenía aspecto de chico? Me gustaba llevar pantalones y la ropa no demasiado ajustada. Tampoco me gustaban los pendientes. No me preocupé demasiado. Era feliz y estaba enamorada de Jaime. Compartíamos ideales, amor y humor. No se podía pedir más.

Quería a mis niños -entonces ni se nos pasaba por la cabeza el lenguaje inclusivo-. Hoy pienso en Cati, Yolanda, Ana, Verónica... y reconozco la injusticia de negarlas cuando ya es demasiado tarde

¿Quién era yo, qué potencialidades tenía, por qué en mi imaginario no cabía más que la heteronormatividad o la opción sexual inmóvil, estanca? Hoy me respondo a ciertas preguntas y comprendo la intencionalidad de una educación y también cómo las gastaba esa educación a personas que no encajaban en el molde.

Lo más triste de todo es que seguimos prácticamente igual. Reconozco el recorrido, pero siento que apenas es nada para lo que nos queda.

Porque yo podría ser tú, amiga mía, amigo mío. Y al revés.


No som res si no som amb vosaltres
que no som si no sou amb nosaltres
    
                                    Lluis Lllach




miércoles, 24 de mayo de 2017

Del uso de los espacios


Recuerdo aquella conferencia de Marina Subirats sobre el uso de los espacios y recuerdo cómo abrió en mí todo un horizonte de observación y reflexión. Desde la ventana de mi aula comprobaba que, efectivamente, los chicos ocupaban el centro del espacio y las chicas los márgenes. Empecé a observarme a mí misma y me di cuenta que cuando explicaba miraba más a los chicos que a las chicas. Había que desaprender rápidamente y para equilibrar la balanza debía dar más protagonismo a las chicas, mirarlas, preguntarles, animarlas a salir y expresarse. Grande es mi agradecimiento a MarinaSubirats que empezó hablando de la faja y el velo como elementos de sujección a las mujeres y acabó metida en mi aula, en mi día a día, en mí. Me enseñó a pensar, o a mejor pensar, como tantas otras.

Hoy la tengo muy presente al ver lo fácil que resulta perder las conquistas realizadas y una de las causas primeras entiendo que es la falta de comunicación, la falta de un poner en funcionamiento la inteligencia colectiva. No es difícil si se presupone en todas el anhelo de un bien superior. Conjuntos y subconjuntos de grupos no hacen más que dividir las fuerzas y enseñarnos a recelar, a hacer juicios de intenciones, a presuponer.

No se pueden hurtar debates y en una situación de urgencia, aunque sea a medianoche. Cada momento que pasa sin abordar un problema lo enquista. Y debemos defender los espacios conquistados con resolución y elegancia. No es difícil. O sí. No lo sé.

También ayuda mucho la humildad, el pedir disculpas si una compañera se ha sentido herida cuando no había intención de herir. Ahora bien, si lo había -que todo es posible-, entonces ya no hay salida.

Hay una película "Tierra de Ángeles" que nos enseña la importancia de que todas formemos parte de un proyecto. Es posible, que en algún caso,pueda faltar alguna, pero es necesario que no perdamos de vista que ése debe ser el espíritu.

Tenemos más poder del que creemos, el asunto es para qué lo usamos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Programación XII muestra de cine LGTBI Murcia


El Colectivo No te prives junto con la Filmoteca de la Región de Murcia han sido los encargados de programar tanto el cine como las conferencias y entrega de premios en torno a la comunidad LGTBI. No siento más que agradecimiento al ser consciente de la labor que llevan adelante para favorecer la convivencia y prevenir la lgtbifobia.


Dentro de las muchas actividades he podido asistir a la película Bar Bahar dirigida por Maysaloun Hamoud en la que nos muestra la vida de tres mujeres palestinas y sus entornos en Tel Aviv. Modernidad y tradición se funden y nos muestran una realidad que nunca la hubiese concebido así. Los estereotipos se nos cuelan por todos lados y por muy atenta que estés. Hay escenas que valen el viaje de ida y vuelta andando. Tras la violación de una de ellas las otras dos la desvisten, la duchan, la enjabonan... Una cámara lenta recoge el momento del contacto de unas manos suaves con el jabón y el agua sobre la piel en un intento por restañar la extensa herida sufrida. La escena viene y va y me sugiere el poder sanador de la amistad o la sensibilidad para respetar espacios y la determinación para hacer justicia.


Ayer fue Moonlight en la que un joven afroamericano tendrá que hacer frente a su diferencia frente a un mundo hostil y asfixiante en el que para sobrevivir tendrá que transformarse en lo que no es. Pensaba que esta realidad nos sucede a todas las personas en mayor o menor medida. El daño que sufres te lleva al aislamiento, la retirada o la transformación en alguien ajeno a ti.
Racismo, sexismo, machismo,  homosexualidad, drogas... Películas necesarias para adquirir conciencia de las muchas y difíciles maneras de estar en el mundo frente a una sociedad hostil a lo diferente.

Asistí también a la charla "El género como cuestión fluida" a cargo de María Carmen López, de Assex, una Asociación de sexualidad educativa. 
Reconozco cuánto aprendí sobre la necesidad de nombrar, porque lo que no se nombra no existe. Esto que hemos repetido tantas veces, pero que no queremos que salga de un ámbito determinado. Y hay que nombrar sin miedo y aprender a disentir con humildad.
Magníficos carteles para la visibilización de las personas transgénero, estupendo el programa que ofertan en los centros educativos, estupendo trabajo. Un orgullo pertenecer a este Colectivo.

Gracias de corazón. Volveré.

martes, 9 de mayo de 2017

Transexualidad. Respuesta a Miranda Yardley


Ayer leí el artículo de Miranda Yardley con un título definitivo: la ideología transgénero no apoya a las mujeres, seguido de una serie de recomendaciones que la ideología transgénero debería de hacer para apoyarlas. Ni por un momento cuestiona si en la discriminación que sufre este colectivo tenemos algo que ver la sociedad y la presión que se ejerce sobre lo diferente, lo no normativo.
Es por lo que expreso mi punto de vista a continuación. He recogido lo que me parece más relevante en los puntos que plantea, aunque se puede leer el artículo completo en el enlace aportado.

Punto 1
Aceptar que el feminismo y otros movimientos de mujeres no se centran, y no deberían, en la gente transgénero. En este momento, lo trans domina las discusiones e incluso provoca enormes fisuras ideológicas dentro del feminismo
El feminismo no se centra, ni debería centrarse en las mujeres transgénero. Sencillamente aceptarlas respetando su identidad y seguir adelante. Si lo trans domina las discusiones feministas es porque 1º: o bien no se acepta a las mujeres trans en los espacios feministas o 2º: las reivindicaciones de Igualdad con todos sus derivados no son tan potentes o prioritarias si dan lugar  a que sean desplazadas por la problemática trans.

El hacer referencia a la mutilación genital lo considero demagogia.

Punto 2
Aceptar que tienen un vínculo endeble con la ciencia.
La ciencia se ha limitado a patologizarlas, a catalogarlas de enfermas mentales y a proponer la cirugía para llegar a la “normalización”. ¿Aceptamos o no la diversidad?, ¿Aceptamos las identidades?, ¿al colectivo LGTBI?
¿Respetamos que cuando las personas transgénero reivindican ser lo que sienten y viven el rechazo tienen que activarse para ser visibles y respetadas como ha sucedido con cualquier otro colectivo oprimido desde que el mundo es mundo?
Considero que el movimiento feminista es un movimiento político que tiene como objetivo la transformación de la sociedad, lo cual lleva a denunciar y amparar a los grupos oprimidos, también a las mujeres trans, atrapadas por un sistema que sólo concibe un modelo binario.

Punto 3
Aceptar que sexo y género no son la misma cosa… todas las transmujeres son biológicamente machos.
¿Y? Hay niñas con pene y niños con vulva. Está defendiendo exclusivamente que la biología es lo que marca, que la biología es un destino. Está negando una realidad. Y no perdamos de vista que una mujer trans está perdiendo los privilegios  patriarcales ¿Son masoquistas estas mujeres?

Punto 4
Aceptar que el feminismo es para las mujeres y las niñas y no para las transmujeres
Niega las construcciones identitarias de un plumazo. Y el feminismo ha de respetarse a sí mismo y hacerse respetar. Con estas generalizaciones lo que hace Yardley es cosificar a las mujeres trans. Si existen ataques, se contestan; si existe un problema, se aborda, pero de entrada no podemos excluir, porque entonces seremos lo que tanto nos molesta: excluyentes.

Punto 5
Dejar de alegar que son mujeres  basados en la suposición desacreditada y sin base científica, de que hay un sexo cerebral.
No es una alegación. Es una realidad. Otra realidad que niega. El sexo está en el cerebro.
El área preóptica del hipotálamo, encargada de regular las conductas de apareamiento, tiene casi el doble de tamaño en los hombres en comparación con las mujeres, y tiene también casi el doble de células, una distinción que al parecer comienza a desarrollarse a partir de los 4 años de edad.

Punto 6
Dejar de insistir en que se borre el lenguaje apto para describir a más del 50% de la población con tal de satisfacer los frágiles egos de ese 0’3% que constituye la gente trans
Me duele leer esta idea así expresada. Parece que el “ser más” sea un argumento válido. Si la realidad cambia o una realidad negada sale a la superficie habrá que nombrarla, identificarla. En cuanto a “los frágiles egos” deberíamos preguntarnos, de ser así, si tenemos alguna responsabilidad como sociedad.

Punto 7
Reconocer que las vidas trans son diferentes de las vidas de las mujeres y que las mujeres tienen derecho a sus propios espacios
Y tanto que lo reconocen, puesto que las viven. Viene a decir: Vive tu vida como puedas, deja mis espacios y no me compliques. Otra vez las niega, las excluye, no las reconoce. También entiendo que dentro de las vidas trans existe parecida diversidad o diferencias que dentro de las vidas de las mujeres "normalizadas".

Punto 9
Aceptar que las lesbianas son mujeres que se sienten atraídas por las mujeres.
¿Acaso no aceptan que las lesbianas se sienten atraídas por mujeres? Y dentro de las lesbianas como dentro de cualquier grupo las habrá transfóbicas o no transfóbicas. Qué tiene que ver esto con la aceptación de una mujer trans?¿Acaso viene a ligarte o violarte? No reconoce a la persona.

Punto 10
Aceptar que los hombres y las mujeres son socializados de manera distinta
Sí, los hombres y las mujeres son socializados de maneras distintas, hasta ahora. Por fortuna tenemos ya un colectivo de madres y padres que detectan, apoyan y socializan a sus niños con vulva como niños y viceversa. El sufrimiento que les ha supuesto a las comunidades trans esa “socialización” es cuanto menos para comprender reacciones digamos que políticamente incorrectas.A pesar de que como dice Miquel Missé se refuerza el sistema binario negando pues la diversidad. Motivo de reflexión seria.

Punto 11.
No es aceptable que acalles todo debate que no puedes dominar
Ahí sí que estamos de acuerdo. Negar debates enquista el resentimiento y no ayuda en nada a crecer, comprendernos y comprender el mundo que nos rodea.

Punto 12.
Aceptar que la realidad es un obstáculo para que el término de la transmujer consiga hacer de las transmujeres un subconjunto de las mujeres
Entiendo que la realidad es cambiante, como el lenguaje. Nombrarse transmujeres es una manera de visibilizarse, de reivindicar derechos por conquistar. No pueden ni cambiar su nombre en el DNI si no aceptan ser enfermas mentales.

En la conclusión.
 ¿No contribuimos nosotras, la sociedad en general a que no puedan pensarse o vivirse como personas normales? ¿No es la mirada del otro la que marca cómo nos miramos? ¿No tenemos ninguna responsabilidad mujeres y hombres en este asunto?

"Tenía siete años, apenas siete años, ¡Qué siete años!¿no llegaba a cinco siquiera!
De pronto unas voces en la calle gritaron ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
"Soy acaso negra?"- me dije. Sí!
"Qué cosa es ser negra?" ¡Negra!
Y yo no sabía la triste verdad que aquello escondía. ¡Negra!
Y me sentí negra, ¡Negra! Como ellos decían ¡Negra!
Y retrocedí ¡Negra! Como ellos querían ¡Negra!
Y odié mis cabellos y mis labios gruesos y miré apenada mi carne tostada. Y retrocedí ¡Negra!

Me Gritaron Negra. Victoria Santa Cruz





domingo, 7 de mayo de 2017

La memoria y el perdón. Amelia Valcárcel


La memoria y el perdón es el último libro de Amelia Valcárcel. Recuerdo haber comentado con unas amigas que últimamente pensaba mucho en el perdón ¿Quién no ha dicho alguna vez "perdóname"? No hace mucho solicité un perdón que me fue concedido. Otras veces he sido yo la que ha recibido esa demanda y he podido comprobar que a veces la ofensa recibida se disuelve como un azucarillo en agua, sin necesidad de concretar la solicitud, pero otras no. No depende de nuestra voluntad. Y eso es terrible, o humillante, o tal vez requiere la aceptación de nuestra condición, de nuestros límites.
Una ofensa la concibo como un dardo que afecta a zonas vitales o superficiales. Y a veces el perdón tiene un aliado: el olvido. Pero entonces, ¿estamos perdonando?

Amelia Valcárcel se pregunta si es posible, si sirve para algo, quién puede hacerlo... Y yo encuentro multitud de matices en base a mi experiencia.

Reconozco que compré el libro enseguida pensando que el tratamiento del perdón sería personal, pero era colectivo. Aunque la colectividad está conformada por personas, por lo que son traspasables las reflexiones de uno a otro plano.

También juega un papel importante la intencionalidad de la persona que te haya ofendido o a la que hayas ofendido, aunque eso ya es subjetivo. 

¿Cómo podría perdonar Primo Lévi la serie de crueldades inimaginables descritas en su libro Si esto es un hombre?, nos recuerda Amelia Valcárcel. "Abandonad toda esperanza", olvida lo que has sido y esperado, aunque esto desemboca directamente en la muerte. Primo Levi acabó tirándose por el hueco de una escalera.

¡No esperéis ya más ver el cielo!
Aquí vengo a llevaros a la otra orilla
a las tinieblas eternas, al calor y al hielo

La Divina comedia. El Infierno. Parte III



jueves, 4 de mayo de 2017

El arte de perder


El arte de perder no cuesta tanto
irlo aprendiendo (insisten las cosas
hasta tal punto en perderse, que el llanto

por ellas dura poco). Y el espanto
por perder algo cada día, rosas
que se deshojan, horas, llaves, cuanto

pueda ocurrírsele a una, no es tanto...
.....
                               Elizabeth Bishop


Buscando información sobre Elizabeth Bishop, encuentro con que en 1951 parte en un carguero desde Nueva York con el deseo de dar la vuelta al mundo. Al expatriarse anhela soltar lastre, zafarse de un pesado fardo lleno de episodios que amenaza con truncar su carrera y su vida.

El arte de perder no cuesta tanto. He perdido y ganado a lo largo de mi vida, como casi todo el mundo. Y pensándolo bien nada se crea ni se destruye, todo se transforma. El espacio perdido por mí ha sido ganado por otras.

....Es obvio 
que el arte de perder no cuesta tanto 
adquirirlo
aunque por momentos parezca que
(¡escríbelo!) si es un desastre.


lunes, 1 de mayo de 2017

1º de mayo. Manifiesto del Partido Feminista de España



Suscribo el Manifiesto del Partido Feminista de España. Reconozco que me duele este día por lo que fue, por las conquistas que debemos a las personas que nos precedieron y por lo mucho que estamos perdiendo día a día.
Gracias a Lidia Falcón por estar, recordar, reivindicar...

MANIFIESTO 1 DE MAYO DE 2017


         En este 1º de mayo en que rendimos homenaje a los mártires de Chicago ejecutados en 1886 por reclamar justicia social y derechos laborales, y ante la cada vez mayor explotación de las clases trabajadoras, el Partido Feminista de España tiene que remarcar que las mujeres son las mayores perdedoras en estos momentos de crisis. Las diferencias salariales se mantienen como hace más de dos siglos, con un media del 30% inferior para las mujeres. Estas ocupan los puestos peor cualificados, con contratos eventuales, precarios, sin seguridad. El trabajo a tiempo parcial es femenino, como hace más de medio siglo, pero con el empeoramiento de sus condiciones, de tal modo que incluso a las empleadas sin cualificación, como las limpiadoras de hotel, se las obliga a convertirse en autónomas y deben sufragar sus impuestos y las cuotas de la seguridad social. Las cargas de la maternidad recaen exclusivamente sobre ellas, sin ayudas sociales ni una reorganización del trabajo doméstico que les permita afianzarse en su profesión, así como deben hacerse cargo del cuidado de los enfermos, los discapacitados y los mayores, sustituyendo los servicios que debería prestar el Estado.
         En estos momentos de luchas de los trabajadores, es imprescindible  reclamar al Movimiento Sindical que sitúe en el primer puesto de sus reivindicaciones la igualdad salarial entre los hombres y las mujeres para cualquier empleo, la creación de la red de jardines de infancia, trabajadoras sociales, geriátricos, centros culturales, imprescindibles para que las mujeres puedan permanecer en el mercado de trabajo sin ser penalizadas por su condición, y así mismo, actuar con decisión y contundencia contra el acoso sexual en el puesto de trabajo y las marginaciones sexistas que padecen las empleadas.
         Y sobre todo, como una obligación moral ineludible, el Movimiento Sindical, debe pronunciarse, y actuar eficazmente, contra la violencia machista que está masacrando a nuestras mujeres, con la macabra  contabilidad de 102 asesinadas el año 2016, y 29 en los tres primeros meses de 2017. Además de las maltratadas que suman más de dos millones y un número de varios miles de violadas.
         Estas son las principales causas en las que todos, hombres y mujeres, debemos estar implicados si queremos ser dignos de mantener el legado de aquellos héroes que un 1 de mayo de hace 130 años dieron su vida por construir una sociedad más justa.
                   29 ABRIL 2017

         PARTIDO FEMINISTA DE ESPAÑA     

sábado, 29 de abril de 2017

Incendios



Todavía conmocionada por una obra que me atrapó desde la primera escena. No desvelaré la trama, trama que ya conocía por haber visto la película, pero que la obra superó en verdad, belleza, manifestación y gestión de emociones, interpretación, montaje. Todos los personajes eran reales, creíbles, auténticos, porque en cierto modo todos podrían ser yo. Ahí supongo que está el meollo de una obra que trasciende lo de fuera, su propia historia para meterse dentro de ti, hasta lo más hondo.


"Aprende a leer, a escribir, a hablar, a pensar, y luego escribe mi nombre en mi lápida". Porque no somos personas si no podemos interpretar el mundo, si carecemos de herramientas para reconocernos, para saber quiénes somos y saber cómo podemos transformar nuestra realidad.


La búsqueda de la verdad, de la nuestra, de nuestra historia, de nuestra memoria. El dolor terrible que puede abrasarlo todo y llevarnos con él. Todo arde y todo se regenera, pero la regeneración se da tras la aniquilación, la pérdida de nuestra virginidad histórica, un conflicto que puede arrasarte o vivificarte.


Y por último la reconversión del dolor, el triunfo de la dignidad, el arrepentimiento aceptado e integrado en esta amalgama de seres que componemos nuestra pequeña o gran familia, nuestra pequeña o gran historia. Decía Simone Weil que el mal es la masa y el bien la levadura, que el ser más perverso sobre la tierra contiene la semilla del bien porque reacciona si se le infringe un mal. Todo era casi perfecto hasta que se integra el último personaje bajo ese "improvisado" salvalluvias. Entonces me desarmé. Era el final: llorar y aplaudir, llorar y aplaudir, llorar y aplaudir y una gratitud inmensa a Mario Gas por dirigir esta obra como lo ha hecho, a los actores y actrices sublime Nuria Espert- por un trabajo que excede al trabajo y a mis queridas Catxi y Vicenta por avisarme, animarme, sacarme la entrada y haberme conducido hacia esta maravilla.

Una obra que nos hace mejores personas, sin lugar a dudas.

miércoles, 26 de abril de 2017

Adicciones


Según la Organización Mundial de la Salud la adicción es una enfermedad física o emocional que consiste en una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación causada principalmente por la satisfacción que ésta causa a la persona.

Llevo varios días pensando en las adicciones y en lo sencillo que es caer en ellas. De una adicción sólo nos puede salvar la razón junto a la determinación inquebrantable de recuperar tu libertad, o al menos el control sobre tu vida.

Con la razón vemos si esa adicción nos hace daño en nuestro equilibrio, en nuestro día a día. Tal vez sea placentera, pero si no puedes dormir, si no te concentras en lo que necesitas hacer o tu pensamiento vuela hacia la sustancia, persona, lugar o cosa, hay que romper, quebrar, arrancar de raíz. Sin concesiones. Y es entonces cuando necesitamos la determinación, el "No es No", el perder para ganar, el sufrir para ser más felices después, más autónomas, más libres.

Cuando miré de soledad vestida
la senda que el destino me trazó
sentí en un punto aniquilar mi vida
                          Rosalía de Castro






domingo, 23 de abril de 2017

Puentes, no muros. Por una Europa Alternativa.



Ha sido un fin de semana intenso, pero he de reconocer que coronado por un acto que necesitaba íntimamente desde hace tiempo. Porque desde hace tiempo reconozco que son demasiados discursos teóricos y eso nos lleva a relegar lo urgente. Y lo urgente es hacerle frente a un sistema criminal, corrupto instalado en unas democracias pervertidas con unos gobiernos cómplices o convencidos de que no se puede modificar el "estado de la cuestión". Ver la prensa es frustrante, Tras cada noticia, foto denuncia, escándalo manifiesto me quedo con un ¿y...? Y tras ese interrogante estoy pidiendo, necesitando alternativas, maneras de resistir, de hacer frente, de ser capaces de poner la mirada en el sitio exacto.
Y ese acto tuvo lugar ayer, con una conferencia europea que, impulsada por Podemos, que bajo el título de Puentes, no muros, pretende buscar alternativas a la austeridad y la xenofobia en todas sus formas.
El que se hablara del hambre, de la pobreza en todos los países de la tierra, de la responsabilidad de una élites deshumanizadas, de que "necesitamos un movimiento transnacional de solidaridad" (Winni Wong EE UU); que se reflexionara sobre cómo el fascismo está aumentando en Europa por unas "campañas venenosas que no se habían dado desde la Segunda Guerra Mundial" (Owen Jones- Reino Unido-) me hacía sentir esperanzada y ya sabemos que La esperanza es poder. No hay tiempo, es un 1% frente al 99% y está ganando ese 1%.

Se trata de impulsar una Internacional Democrática para conseguir una Europa que:

  1. Cuestione y desobedezca los Tratados que imponen austeridad social.
  2. Apueste por un nuevo marco político y normativo que ponga los derechos, la justicia social, el planeta y a quienes lo habitan en el centro de la actividad económica.
  3. Despliegue políticas favorables al mundo del trabajo, remunerado o no, los derechos sociales y los servicios públicos universales y democráticos.
  4. Instaure un sistema fiscal progresivo y redistributivo que acabe con los paraisos fiscales dentro y fuera de Europa.
  5. Audite las deudas públicas y legítimas y reconduzca las inversiones militares y securitarias a programas sociales y sostenibles que pongan bases de un nuevo modelo productivo.
  6. Construya instituciones supranacionales plenamente democráticas y participadas, garantice el reconocimiento y la soberanía de los pueblos e impulse políticas de convergencia reales en favor de las regiones y sujetos sociales actualmente subordinados.
  7. Dé un giro de 180 grados a la acción exterior europea poniendo la paz, la justicia social y climática y los Derechos Humanos en el centro y no los intereses comerciales y empresariales de una minoría privilegiada.
  8. Actúe sobre las causas que provocan las emigraciones forzadas y garantice el derecho universal a migrar y la libre circulación de personas independientemente de su origen.
  9. Combata la islamofobia, LGTBIfobia, misoginia, xenofobia y cualquier otra forma de autoritarismo y discriminación en sus vertientes institucional, social o política.
Estoy convencida de que éste es el discurso, un discurso en el que creo.


lunes, 17 de abril de 2017

De los grupos de wasshap, listas de correos, redes sociales.






Intento iniciar esta entrada con un poco de humor, porque, la verdad, a veces cuesta mantener un tono.
Empecé a participar en listas de correo hace casi 20 años. Recuerdo que me invitó Isabel Cañelles, directora entonces de la Escuela de Escritores. Éramos entre 400 y 500 personas, a veces llegamos a rozar los 600, incluso a pasarlos, aunque realmente activas éramos entre treinta y cuarenta personas. Recuerdo que me agobiaba ver tantos mensajes, por regla general eran textos, o referencias a libros, algunos juegos literarios. Yo quería estar atenta a todo, responder a todo hasta que el agobio llegó a tal límite que le dije a Isabel: no puedo, no puedo seguir. Y el asunto era no puedo seguirlo todo. Entonces Isabel me dijo que una lista de correo había que concebirla como una bar abierto permanentemente. A veces ibas cada día, otras cada mes, a veces había mucha gente y saludabas a una persona; otras te sentabas sola y mirabas. Y eso hice, eso me sirvió. A partir de ahí participaba cuando me apetecía, enviaba algo, leía o pasaba temporadas en silencio.

Cuando fundamos la asociación creé una lista de correo y al día de hoy sigue, aunque casi no entra nadie. Los wasshaps se lo han comido todo. Esa inmediatez y encima a través de un teléfono que llevas siempre encima te hace ser dependiente si no aprendes a pasar, a no leer lo que no te interesa, a dejar pasar. Si hay personas que quieren debatir, que lo hagan. A veces oigo decir que entonces las cosas importantes pasan desapercibidas. Y yo me pregunto: ¿qué es lo importante? Porque lo que es importante para ti, no lo es para otras personas. No creo que sea tan difícil dejar fluir lo que cada una sienta. 
Claro, ahora el asunto es que se agotan las baterías...

Caliban y la bruja o las mujeres en la Edad Media


Una regañona es hecha desfilar por la comunidad con la brida puesta, un artefacto de hierro que se usaba para castigar a las mujeres de lengua afilada.

Leo en El País "Los creadores de la nueva Edad Media" y  se reconoce que Umberto Eco, Jacques le Golff y Georges Duby son los protagonistas que cambiaron la visión popular de un periodo fundamental. Guilllermo Altares, autor del artículo, hace referencia a una película de Rydley Scot sobre las Cruzadas, también nos recuerda a varios expertos medievalistas y sí, reconoce que la caza de brujas fue uno de los muchos horrores relacionados con el medievo. Y ya. Bueno, no, introduce hasta la visión de Ken Follet.
Entonces es cuando traigo hasta aquí Calibán y la bruja de Silvia Federici un estupendo ensayo sobre la transición de la Edad Media al Capitalismo y el inmenso coste que esto produjo en las mujeres: la expropiación de las tierras comunales, el expolio de América con la apertura del comercio de esclavos dejaron a las mujeres fuera del sistema productivo para ser consideradas "bien común", entendiendo este concepto como el derecho a ser usadas al antojo de los hombres bien en el campo reproductivo, bien en el campo del placer.

Ésa fue la derrota histórica de las mujeres. Con su expulsión del artesanado y la devaluación del trabajo reproductivo la pobreza fue feminizada y se construyó así el nuevo orden patriarcal.

Pero al señor Altares parece ser que no le parece esto relevante,ni, por supuesto nombrar a alguna mujer experta en la Edad Media que haberlas haylas.

sábado, 15 de abril de 2017

Poeta menor





Qué importa ser poeta menor si de naturaleza gozo,
¿Qué es lo verdadero? ¿Quiénes lo aplauden?
Qué sé yo de este mundo, de mi presencia en él,
del exterminio de cuanto he amado, de este cuerpo
y su declinar, día a día, sin poder detener un instante
el soplo que mueve mi complicado ser.
Oh cielos, cuándo hablará mi Dios en sencillo lenguaje,
cuándo a mi mesa, y a mi fidelidad, ha de acercarse quedo.
Y, vosotros, a preguntar llegáis; a que me descubra
sin imágenes ni símbolos, sin preciso ropaje ante lo incierto.
Atentos, si inspiración o intelecto impulsa, si capricho,
necesidad o vanagloria acreditan la verdad  del poema.

Dionisia García. Tiempos del cantar

viernes, 14 de abril de 2017

14 de abril. Día de la República.







Es una de las pequeñas joyas que tengo: La Cartilla Escolar Antifascista. Recuerdo con qué emoción la recogí y con qué cuidado me acerco a ella y la toco, la abro, la miro. El método era parecido al nuestro: partir de una frase que tenga sentido, luego descomponerla en palabras y por último en letras. Casi nadie nos comprendía, pero ahí estábamos Begoña, Mari Carmen, Marisol, Manoli...Era muy hermoso ver los textos torcidos, perfectos en la imperfección de una niña, un niño. Eran poesía pura, pero había que saber mirarla. Algún día subiré algunos de los que guardo. Hoy, aniversario de la República traigo esta cartilla como muestra de la apuesta hecha por el Ministro de Instruccción Pública, Jesús Hernández,  por la Cultura y por una mayor Justicia Social.

Termino con unas palabras de Antonio Muñoz Molina, La Emoción De Las Cosas, incluido en la cartilla:
"Apenas tienen, tenemos, algunas cosas firmes en las que apoyarnos para estar a salvo de la desolación: algunas de ellas están cifradas en esta Cartilla Escolar Antifascista, tan modesta y rotunda como uno de esos objetos elementales que son a la vez símbolos, un libro, un trozo de pan, una lámpara, un vaso de vino, una rosa, la bandera tricolor de un país que no existe.

jueves, 13 de abril de 2017

De la maternidad subrogada o los vientres de alquiler


Que los vientres de alquiler suponen una expropiación más, diversificada, del cuerpo de las mujeres es cierto. Que estoy en contra de este mercadeo y de este atentado contra la dignidad de las mujeres, también. Que leo el manifiesto de Alicia Miyares: no somos vasijas y lo firmo sin titubear un ápice, así es. Que leo a Beatriz Gimeno lúcida y doliente y comparto porque siento que su voz representa la mía, también.

Pero que tras todo lo expuesto y cuando me enfrento en soledad al tiempo y energías que empleamos en estos debates y al escaso que empleamos en las causas que los provocan, veo, noto que algo falla.
Y la causa por la que, bajo mi punto de vista, pasamos de puntillas es el capitalismo criminal, desregulado y sin límite. Este sistema que se mantiene porque genera bolsas inmensas de pobreza, hambre y desesperación. Afirmaba Aristóteles que "las acciones libres son aquellas en las que no hay coacción ni ignorancia". Pues bien, compartimos, espero, que estas mujeres no son libres, no pueden serlo porque el sistema no se lo permite, más bien diría que son necesarias para el sistema. No somos lo bastante contundentes y comprometidas contra el capitalismo. Incluso hablar de pobreza me parece algo vago. Hablemos del hambre y de lo que tú o yo haríamos o no haríamos para colmar esa necesidad básica. Y después analicemos si en la mayoría de los casos los debates no vienen faltos de una pared maestra.

Soy feminista, y por consiguiente anticapitalista ¿ Estamos todas en ese espacio? Porque me parece urgente que los debates no surjan aislados, sino señalando a este monstruo que nos devora y que todo le parece insuficiente para mantenerse a sí mismo.

Al día de hoy, y en demasiados espacios, no me sale un "nosotras". 

miércoles, 12 de abril de 2017

Construcciones identitarias


Ayer empecé y acabé este delicioso libro sobre la diversidad, las construcciones identitarias. Un libro concebido por Mar C. Llop que ha contado con las impresiones o reflexiones de personas trans, sus miedos, angustias, apoyos, rechazos y determinación para romper las barreras impuestas visibles o invisibles.


Y me parece necesario este ejercicio de mirar de frente a la diversidad, a colectivos minoritarios y excluidos por la heteronormatividad. Porque observo las distintas maneras de exclusión, desde la transfobia abierta y militante hasta la camaleónica, pero visible a poco que atiendas. El "ahora no toca", o "sus intereses son otros", o sencillamente silencio calculado o negación de palabra o reconocimiento, todo son diferentes formas de un mismo hecho: no acepto lo que no es como yo.
Cuando leí "El enigma" de Jam Morris pensaba que ya había comprendido lo suficiente, pero no era así, El libro permanecía en mi mente como un hecho singular, aislado. Hoy y gracias a Mar y a todas las personas que nos muestra, que se muestran, estoy mucho más cerca de este mundo diverso, de este mestizaje universal que es lo que en definitiva es la vida.

lunes, 10 de abril de 2017

Decíamos ayer


¿Eliminar blog?, me preguntaba. Y respondo con un no rotundo y redondo. Asumo cada palabra de lo que escribí hace años; no así mis silencios. Pero de eso estamos hechas, de palabras, silencios, aciertos y errores.

Sé que el hecho de escribir me obliga a ordenar mi pensamiento y eso es lo que busco, lo que necesito ahora. Han sido muchos años de trabajo hacia afuera, de negarme un ejercicio de intronspección que tal vez me hubiese ayudado a no cometer los errores que ya han sido y están ahí para siempre. También ha habido aciertos, pero tiendo a centrarme en lo que podría haber sido y no fue por falta de vigilancia, protección y respeto a mí misma. Y a grandes errores, grandes penitencias. En eso estamos.

He cambiado la foto de mi perfil, porque ya no soy la misma. Me sigue interesando el mundo que me rodea, lo público, el movimiento asociativo, político, el feminismo ¡Ah, el feminismo! Ése ha sido uno de mis grandes placeres y lo sigue siendo: Victoria Sendón, Amelia Valcárcel, Lidia Falcón, Alicia Puleo, Kate Millet, Marcela Lagarde, Elena Simón, Betty Friedan, Beatriz Gimeno, Nuria Varela, Judith Butler, Ana de Miguel, Marina Subirats, Gemma Lienas, Laura Freixas....De todas ellas y de algunas más me he nutrido y he aprendido a situarme en el mundo.

En lo personal tengo una familia estupenda. He sido abuela de una niña preciosa a la que le gusta el rosa. Es difícil ir contra toda una industria que nos cataloga desde que nacemos y se dirige a nosotras según seamos de uno u otro sexo haciéndonos por tanto de uno u otro género.

Al día de hoy me interesa el colectivo LGTBIQ, la exclusión de personas diferentes a la heteronorma, lo que nos empobrece a unas y otras, las grietas que se producen. "La vida es un continuo recomponer cristales rotos". Siempre recuerdo esa cita, y siempre pienso que las cicatrices permanecen.

Reproduzco el sentimiento que me produjo la Ley de Identidad de Género promulgada por Zapatero hace diez años. Y espero seguir mirando desde otros punto de vista, escuchando otras voces de este mundo poliédrico en el que estamos inmersas y en el que nos es muy fácil decir No es no obviando con demasiada facilidad las circunstancias que pueden transformar esa aseveración.

Un recuerdo emocionado para Carme Chacón, víctima de una muerte demasiado temprana y a la que llevamos en nuestra memoria colectiva por ser la primera mujer ministra de defensa, Momentazo aquel en el que pasaba revista a las tropas.