domingo, 19 de noviembre de 2017

Parecía tan difícil...


“Cuando a la forma primigenia de lo universal se le ponen obstáculos, entonces ésta se plasma por todas partes en su forma secundaria”.
                                                                                                                               R.W. Emerson


Leer esta cita y abrirséme un horizonte extenso y plagado de posibilidades fue todo una. Como las plantas, me dije. Si es que Todo está en las plantas, en la vida en toda sus manifestaciones. Si es que todo es lo mismo, sólo hace falta mirar con atención, no cerrarse en los límites de nuestra corta y pobre experiencia. Somos naturaleza, somos vida y la vida se expande, La vida vence.

Y aquí seguimos. El dolor retrocede y da paso a la esperanza, a la recuperación. Como las plantas. Ayer tuve que quemar muchas podas, pero sentía el fuego purificador, como parte esencial del proceso de la vida. No hay que temerlo, hay que quemar para que surja la regeneración. Sí, a veces somos capaces de reciclar, pero otras no; otras veces, sencillamente hay que quemar. Es el proceso natural de la vida.

Sigo. Seguimos. Las decepciones están ahí. Pero también el deseo de saltar sobre ellas. Me revisto de las vidas de las mujeres exiliadas, de las explotadas, de las mutiladas antes incluso de iniciar su desarrollo. Y doy gracias por levantarme cada mañana con la mente ocupada en saber más de las que ya sabemos y algo de las que no sabemos. Reconozco mi pasión,me disculpo ante mis cercanas por mis ausencias. No me he ido, estoy dentro de Oyarzábal, de V. Durán, de Concha Méndez... Estoy.


sábado, 11 de noviembre de 2017

He soñado



Me levanté, como cada mañana, a las seis. Tomé mi pastilla, miré algo en la prensa virtual,  me sentía muy cansada y muy triste -esto último ya va siendo una constante- y me acosté de nuevo. Tal vez sea porque ando corrigiendo textos y siempre que dudo me viene a la cabeza David; tal vez sea porque ayer me enteré de que ha publicado Estado de excepción y ponía a caldo a La Vanguardia por los errores cometidos; o tal vez sea por una añoranza intensa de lo que he vivido hasta ahora, cómo y con quién. El asunto es que he soñado con David Gallego Barbeyto, compañero y maestro de La Escuela de Escritores.

No ha sido gran cosa, pero me he visto junto al grupo del que formaba parte, me he visto en medio de un mundo amable al que siempre había tenido la inmensa suerte de pertenecer. Y al despertar he comprendido mucho mejor y me sentía muy bien, casi feliz.

Porque lo que he vivido este último año ha sido una pesadilla en todos los aspectos. Desconocía que una situación de maltrato pudiera arrebatarte el aire que respiras, o de silencio, o de yo no sabía nada. Pero ya pasó. Como dijo Maruja el día en que murió su hijo, mi marido: "Lo peor ya pasó. Y de ahora en adelante, y entre todos, tenemos que conseguir que cada día sea mejor que el anterior".

Muchísima suerte, David. Te leeré en cuanto pueda. Todavía tengo el de Chiki en la pila de libros pendientes.Os quiero.

Y si ves algún error, descuida. Azahar es la encargada de las últimas correcciones.
Miedo me da, pero os haré llegar el libro resultante de este precioso proyecto.
                                                                                            

martes, 31 de octubre de 2017

Atrapemos la energía


y llevémosla a buen puerto. Que no nos paralice, ni nos desmoralice, que no nos detenga a entender los porqués de actuaciones que hieren en medio de un silencio elocuente. Hoy, treinta y uno de octubre, amanezco con la determinación de dirigir mi pensamiento, mis palabras, mis dudas, mis anhelos a la buena gente que me rodea y que es mucha. Soy afortunada.


La amabilidad es una dimensión de la política. No es un asunto superfluo sino parte fundamental de una manera de hacer las cosas. (Marcela Lagarde de los Ríos)

Cerramos un ciclo y abrimos otro. Como diría Carmen de Burgos: "Lo hermoso es sentir la vida".
Atrás dejamos algo hermoso también. Pero El encaje en España es imposible cuando las hiladas, grosores, colores y agujas no encajan para dar continuidad a la labor.

domingo, 22 de octubre de 2017

De corazón y alma



Otra vez debo agradecer a Begoña que me dejase este libro que me ha acercado más si cabe a Elena Fortún y bastante a Carmen Laforet. "Se lee enseguida, se lee enseguida" me decía. Y así ha sido. Un domingo hermoso en cuanto a literatura y algo triste en cuanto a vida se refiere.

Miré la contraportada y leí: "Cristina Cerezales y Silvia Cerezales... " y después "hijas de Carmen Laforet" ¿Costaba tanto añadir el apellido de la madre? Es la costumbre, no tiene importancia: "las niñas no son nada" como le dijeron a Concha Méndez Cuesta mientras que a sus hermanos les preguntaban qué querían ser en la vida.

"Hoy está nublado. Aquí las nubes no vienen de arriba sino que brotan del bosque y van separándose de los pinos con esfuerzo, como si se arrancaran. De pronto todo el bosque se exalta como si brotara de él su alma y una masa blanca se adelanta hacia mi ventana dejándome dentro de una nube. Ocurre casi todos los días y a veces varias veces. Al fin sale el sol y todo se hace de oro" (Elena Fortún a Carmen.)

Pensaba en la belleza capaz de captar y transmitir espíritus sensibles, en el dolor de la separación, como si un pedazo de ti quedase en otro lugar, desgarro y liberación, dejar de ser en un medio para ser en otro.

"Ya sé que Carolina está contigo. Dile que yo sin conocerla la quiero porque te quiere y porque está a tu lado como yo querría estar. Dile que te bese de mi parte y que estando al lado tuyo te quiera un poco más de mi parte también" (Carmen Laforet a Elena)

Pensaba en la interrelación o interdependencia entre unas y otras personas. No somos seres aislados. Queremos a través de y rechazamos también a través de. Con lo que tiene de consolador (todos los fuegos el fuego) y de pérdida de nuestra individualidad. Yo apuesto por lo colectivo, pero no por un colectivo indiferenciado, sino por aquellos que sintonizan con lo que soy o aspiro a ser.

Que las diosas te protejan querida Begoña, discreta hasta para subrayar. Verás como al final todo se hace de oro.

sábado, 21 de octubre de 2017

Tenemos derecho a ser felices, a intentarlo al menos




Begoña me deja este libro. Sabe que ahora estoy, estamos en la década del 20/30, sabe qué avidez tenemos por conocer rostros, lugares anécdotas de nuestras mujeres. Descubre este libro que compró en la Residencia de Señoritas y, casi sin leerlo, me lo pasa. Están casi todas, bueno, no, eran tantas... Pero conocemos a muchas, las relacionamos, una completa a la otra con la información que posee, el entusiasmo se abre camino y el efecto multiplicador es un hecho.
"Que la vida iba en serio/uno lo empieza a comprender más tarde" nos dejó Gil de Biedma en unos versos que vas haciendo tuyos un poco más cada día, un poco más...
Y llega la determinación de ser felices, de intentarlo al menos. Decía Carmen de Burgos que lo hermoso es "sentir la vida", sentirla en todas sus dimensiones, en el placer, en el dolor, en el trabajo y el ocio...Cuántas grandes que albergaban grandes ideas, escasos prejuicios...
Tenemos derecho a ser felices, a intentarlo al menos, y para eso hemos de buscar el mejor espacio posible donde las ideas germinen y se desarrollen.Y ahí andamos.


lunes, 16 de octubre de 2017

Mujeres por Mujeres


Hemos construido un espacio amable. un espacio de formación, debate y trabajo. Sabíamos que podíamos hacerlo. El estudio, la investigación, el reconocimiento de las mujeres ignoradas por nuestra historia nos construye y nos nutre. Cada una se desarrolla en aquello que la hace vibrar. Es trabajo, entusiasmo, concreción de propuestas, respeto, color, alegría y reconocimiento a las que fueron y a las que somos. "Por lo que fueron, somos, por lo que somos, serán". Ahora trabajamos a las mujeres del Lyceum Club Femenino. Somos Mujeres por Mujeres. Nos vemos esta tarde a las 18:30h en la biblioteca María Moliner.

viernes, 13 de octubre de 2017

Qué día tan largo


¡Qué día tan largo
y qué camino tan áspero…
qué largo es todo, qué largo…
qué largo es todo y qué áspero!
En el cielo está clavado
el sol iracundo y alto;
La tierra es toda llanura, llanura, toda llanura, y en la 
      llanura… ni un árbol.

Voy tan cansado
que pienso en una sombra cualquiera. Quiero descanso, 
descanso, sólo descanso…
¡Dormir
Y lo mismo me da ya bajo un ciprés que bajo
       un álamo.

                                   León Felipe,Nueva antología rota. marzo 1975. México